Desde el 2011 Chile ha comenzado a cambiar. El movimiento social por la educación fue capaz de cuestionar desde sus cimientos el modelo educacional que habían construido la dictadura y los gobiernos civiles indistintamente, y en definitiva, develar los falsos consensos con los que una pequeña élite gobierna el país. Sin embargo, como sabemos, el que esto se traduzca finalmente en avances hacia un nuevo modelo educativo no es algo que esté garantizado. Menos aún este 2013, en donde vemos cómo los bloques políticos tradicionales buscan cooptar las demandas del movimiento estudiantil, quitarles su contenido transformador y procesar el descontento de miles utilizando la coyuntura electoral.

Es por esto que creemos que la movilización es fundamental este año. Debemos entregar un mensaje fuerte y claro de que el movimiento estudiantil sigue vivo y sus demandas siguen convocando a la enorme mayoría de los chilenos, cansados de un sistema educacional segregador, excluyente y que ha estafado a cientos de familias. Un movimiento que además, ha propuesto un modelo alternativo que se enfrenta a las lógicas actuales: educación gratuita, sin lucro, democrática, pública; y que no se dejará confundir con los cantos de sirena de uno u otro candidato presidencial, sino que estará pendiente y en estado de movilización, siendo un agente activo de transformación.

Por otro lado, tampoco debemos abandonar la disputa por la transformación de nuestra Universidad. Este año hemos vivido el alzamiento de muchas facultades que luchan contra la precarización, el autoritarismo o la orientación de las carreras hacia las necesidades del mercado, y se hace fundamental que abramos una instancia para enfrentar estos conflictos, que permita a la comunidad universitaria- a través de claustros triestamentales- avanzar hacia la transformación de la Universidad. Todas estas luchas son también parte del proceso general de transformación de nuestra educación, y tanto el proceso nacional como el local se necesitan mutuamente para construir un nuevo modelo educacional para las mayorías.

En resumen, nuestro llamado es volver a reposicionar nuestras demandas históricas: educación gratuita, fin al lucro, democratización, desmunicipalización, en el marco más amplio de un proceso largo de disputa por nuestro derechos sociales, los cuales deben ser garantizados de forma universal y no según las reglas de un Estado neoliberal y subsidiario. Son estas demandas las que han movilizados a miles y que han desnudado los intereses creados que abundan en prácticamente toda la clase política. En esto no hay que confundirse: mientras la derecha (hoy sin siquiera candidato) disfraza su defensa irrestricta al modelo con más populismo, otra candidata intenta subirse ambiguamente a las banderas estudiantiles del 2011. Ante esto no debemos esconder la cabeza sino todo lo contrario, debemos profundizar y radicalizar nuestras demandas, de cara a la gran mayoría de Chile que las ha hecho propias y se ha movilizado por ellas.

Creemos decididamente que debemos ser capaces de proyectar nuestra movilización y sostenerla durante el año, haciéndonos cargo de los hitos de la coyuntura nacional y social, en lo que el movimiento social y el estudiantil en particular, dejen clara su posición. Así, agosto estará marcado por la Ley de Presupuesto, en septiembre conmemoraremos los 40 años del golpe que impuso a sangre y fuego el modelo que hasta conocemos, y en noviembre se realizarán las elecciones presidenciales. En todos estos hitos, más aquellos que definamos como movimiento estudiantil, debemos estar presentes, con la transversalidad que ha caracterizado al movimiento tanto respecto a la comunidad universitaria, como a nivel de convergencias amplias, con trabajadores y otros movimientos sociales, utilizando los diversos métodos que nos permitan alzar la voz, de acuerdo a realidad de cada espacio, requiriendo una capacidad de movilizarse todo el semestre. Por esto estamos y para esto trabajaremos, con la esperanza intacta.

Acá nada termina compañeros, cada día es continuar.

Crear Izquierda Amplia
Izquierda Autónoma
Nueva Izquierda Universitaria