Todos aquellos que anhelamos y trabajamos día a día por la construcción de una nueva sociedad, donde las grandes mayorías sean las protagonistas de su presente y futuro, sentimos profundamente la partida del Presidente de la República Bolivariana de Venezuela Hugo Chávez Frías.

El principal legado político que nos ha dejado radica en que fue capaz de hacerse cargo de las condiciones históricas que le tocó vivir. No sólo debió enfrentarse a las viejas estructuras partidarias burguesas, la Democracia Cristiana (COPEI) y la Social Democracia (AD), sino que también, en sus primeros años de gobierno, con la izquierda conservadora que no lograba sacudirse de los fracasos de los mal llamados “socialismos reales”.

Su legado revolucionario debe ser entendido como la búsqueda incansable de que el pueblo fuese el actor protagónico de la historia. No por nada hoy son millones los que se encuentran en las calles de Caracas para rendir homenaje a quien lideró laconstrucción de un nuevo Estado que ha permitido favorecer económicamente a las grandes mayorías excluidas, brindando amplias oportunidades de desarrollo económico social a toda la población. Ejemplo de esto, según el coeficiente GINI, es que hoy Venezuela tiene unos de los mejores índices de distribución de la riqueza en Latinoamérica.

De allí que, a nuestro juicio, el mejor homenaje que pueda rendirle la Izquierda chilena al Presidente Chávez está en recepcionar asertivamente su legado político, haciéndonos cargo de nuestras propias condiciones históricas, sobre las cuales debemos continuar desplegando la disputa política, a la par de ir construyendo los instrumentos políticos necesarios para dicha tarea.

Para nosotros la figura de Chávez se une a aquellas, que como Izquierda, nos deben acompañar en los procesos de aprendizaje para levantar alternativas que sirvan como instrumentos políticos, pero ante todo para la construcción y formación de pueblo organizado.

Su lucha, es nuestra lucha. La lucha por la liberación de los pueblos de Latinoamérica y la construcción de una nueva sociedad.

Con la esperanza más intacta que siempre.

 

Izquierda Autónoma

 

Chile, 8 de marzo 2013