Los resultados del 19N son un motivo de orgullo para el Frente Amplio, pero antes que todo son un mandato para luchar sin vacilaciones por dar voz e influencia al nuevo Chile que reclama derechos sociales y un nuevo pacto social. Nuestra responsabilidad de cara a la segunda vuelta es con ese mandato y esos intereses, reconociendo la oportunidad que se presenta para darles cabida en la nueva etapa política que se abre.

El estrecho margen que separa las votaciones de Beatriz Sánchez y Alejandro Guillier en primera vuelta, sumado al crucial rol que jugará la bancada parlamentaria del Frente Amplio, indican que la relación entre el FA y la Fuerza de Mayoría ha de ser una entre iguales. Es por eso que un eventual apoyo a la candidatura de Alejandro Guillier sólo puede producirse sobre la base de un compromiso explícito por impulsar reformas anti-subsidiarias y dar acogida a las demandas sociales más sentidas, aquellas que han convocado a cientos de miles en las calles y en parte se tradujeron en apoyo a nuestra candidata presidencial.

Así como el FA tiene la responsabilidad de actuar sabiendo que su postura puede resultar decisiva en esta elección, la Fuerza de Mayoría tiene la responsabilidad de asumir que el legado de Michelle Bachelet sufrió un revés en esta elección y que por lo tanto sus reformas deben ser corregidas y rectificadas desde la raíz. No estamos disponibles para profundizar reformas que mantienen la subsidiariedad del Estado y eluden la construcción de un pacto social más democrático. Ni en un futuro gobierno, ni en las reformas que todavía pueda impulsar el gobierno actual.

En definitiva, desde Izquierda Autónoma llamamos al Frente Amplio a exigir de parte de Alejandro Guillier y su comando compromisos explícitos con los siguientes puntos programáticos y políticos. Por nuestra parte, trabajaremos para que como Frente Amplio enfrentemos unidos esta decisión y defendamos en las calles y en el Congreso la efectiva realización de estas transformaciones:

1. Redirigir los recursos públicos hoy destinados a la educación privada-lucrativa y a la banca al fortalecimiento y la expansión de la educación pública, terminando con el Crédito con Aval del Estado y condonando las deudas estudiantiles.

2. Retirar las AFP del sistema de pensiones y construir un sistema basado en los principios de la seguridad social.

3. Garantizar la negociación colectiva por rama, sector o industria; el derecho a huelga efectivo y la igualdad salarial y de trato según género y condición contractual.

4. Crear un Seguro Único de Salud que mediante cotizaciones e impuestos financie un plan universal, público y solidario de salud. Detener el traspaso de recursos públicos a prestadores privados-lucrativos y las concesiones hospitalarias.

5. Garantizar el aborto legal, reconocimiento a la libre identidad de género y promover políticas de reconocimiento del trabajo reproductivo y de cuidados.

6. Asumir una política de verdad, memoria y justicia de las violaciones de derechos humanos, cerrando Punta Peuco sin impunidad y levantando el secreto impuesto al informe Valech I.

7. Anular y reemplazar la Ley de Pesca, en tanto legislación hecha bajo cohecho.

8. No designar en cargos de gobierno a ex miembros de directorios o gerencias de empresas ligadas al negocio con derechos fundamentales y/o bienes comunes estratégicos para el país.

9. Salida constitucional del neoliberalismo a través de una Asamblea Constituyente, comprometiéndose a impulsar los puntos antes expuestos y el retroceso de la subsidiariedad en los derechos sociales.

Noviembre 2017