Carolina Goic, precandidata presidencial y presidenta del Partido Demócrata Cristiano, presente.
En un contexto social de profundo cuestionamiento a la violencia sexista en todas sus formas, de avances en la sensibilización de la ciudadanía frente a los feminicidios diarios que ocurren en el país, y en la toma de conciencia de que las mujeres en Chile nos encontramos en constante riesgo por el hecho de ser mujeres, sin poder caminar en las calles libres de miedo o temor, y con hogares que pueden terminar siendo espacios de desigualdad, explotación y violencia por relaciones de poder, producto de quienes se sienten dueños de la vida y de la muerte de otras personas, repudiamos como Izquierda Autónoma la decisión de la Democracia Cristiana de no expulsar al diputado Ricardo Rincón por caso de violencia intrafamiliar.

En palabras propias del diputado, el caso fue sobreseído de la investigación penal en 2006, avalando la violencia no solamente institucional, sino que también de relación de poder al invisibilizar a su expareja. 

Una vez más, la política de la transición ha demostrado que ya no tiene deudas con las mujeres porque que ha terminado legitimando la desigualdad de género y sacrificando nuestros derechos. Sus estrechos intereses se expresan en esta decisión que perpetúa la violencia sexista con el silencio cómplice de la Nueva Mayoría. Su necesaria expulsión del partido hubiese sido una señal política clara por dejar de sacrificar a las mujeres.Por ello, reafirmando nuestra convicción y compromiso irrestricto con la lucha feminista, solicitamos a la actual candidata a la Presidencia Carolina Goic ponerse del lado de los derechos de las mujeres y que se expulse de sus filas al actual diputado, como a la vez exigimos la renuncia de Ricardo Rincón al parlamento por lo violento que es para Chile que siga ejerciendo como legislador.

La violencia hacia las mujeres no solo ocurre dentro de las familias, también en la justicia chilena, también en los partidos políticos de la transición, también en muchos espacios de nuestra sociedad. Solo podremos avanzar en la medida en que conquistemos derechos para las mujeres que hoy no se expresan en la Concertación o Nueva Mayoría.Las fuerzas emergentes debemos ser profundamente críticas de estos procesos y procedimientos para superar a la transición y asumir la tarea de construir el nuevo Chile que la sociedad demanda. Tal como lo han hecho históricamente las organizaciones de mujeres y feministas, seguiremos condenando la violencia y el silencio cómplice que nos ha privado de vidas, justicia y derechos.

Frente Feminista de Izquierda Autónoma