Izquierda Autónoma: Proceso de reflexión interna feminista

 

La ola feminista crece y avanza. Este 2018 ha estado marcado por una masiva conmemoración del 8 de marzo, día internacional de las mujeres trabajadoras, caracterizado contra la precarización de la vida que enfrentan las mujeres en un país carente de derechos sociales, por la doble jornada que las explota en el trabajo y en la casa; y recientemente por las masivas movilizaciones en liceos y universidades por una educación no sexista.

Como Izquierda Autónoma reconocemos esta alza del movimiento feminista como producto de la historia de muchas mujeres que lucharon por una vida de igualdad y libertad, donde hombres y mujeres se construyan y reconozcan fuera de la dominación y discriminación de género que ha sido de profunda utilidad para la instalación de un modelo de sociedad gobernado según las leyes del mercado y no las de una genuina democracia.

Tenemos la convicción de avanzar hacia una estrategia feminista socialista, que nos rebele frente a la cultura dominante, presente incluso en organizaciones de izquierda, que reduce la lucha feminista a un plano secundario o sectorial, y que, para colmo, debe preocupar sólo a las mujeres. Una estrategia feminista socialista que enfrente la unidad del neoliberalismo y el patriarcado que construyen en la doble precarización de las mujeres, la posibilidad de mantener y reproducir la acumulación de riqueza y poder.

La posibilidad de avanzar en este propósito comienza al reconocer que el machismo y el patriarcado permean todos los espacios de nuestras vidas, incluyendo nuestra propia práctica militante. Sin embargo, denunciar su presencia es insuficiente. Hacer de nuestra organización una fuerza feminista no pasa por hacer declaraciones de principios ni cambios estéticos, sino por respetar a nuestras compañeras y reconocer la enorme fuerza que acumulan sus años de luchas y aprendizajes y haciéndonos parte de ese proceso como organización, aportando con reflexión, auto-educación y acción concreta contra el opresivo orden androcéntrico en el que vivimos.

En esta línea, como organización política iniciamos el 2014 un camino de reflexión y debate con el fin de construir una organización que pueda ser y no sólo declararse feminista. En un inicio, se creó un núcleo feminista compuesto por compañeras y disidencia sexual, estructura que comenzó a discutir sobre feminismo y dio forma a un frente feminista. A inicios de 2018 la maduración de este proceso se tradujo en la transformación de dicho frente en un espacio transversal feminista, que permite a cada militante combinar su participación en este espacio con la pertenencia a los frentes sociales y equipos de la organización. Esta innovación fue sólo la expresión orgánica del proceso de Izquierda Autónoma que busca hacer del feminismo una estrategia que permee el conjunto de nuestra elaboración y práctica política.

Han sido pasos importantes para nuestra organización, especialmente para aquellas que por años visibilizaron la necesidad de estos avances. Sin embargo, queda mucho por recorrer. La deconstrucción individual y colectiva es un proceso que urge, pero que requiere profundidad para ser genuino. Nuestra voluntad es constituirnos como una organización de sujetas y sujetos de transformación, que reivindiquemos en nuestra cotidianeidad los cambios que queremos promover en la sociedad.

Es por ello que, al calor de la movilización feminista que recorre el país, iniciaremos un proceso de discusión interna para profundizar el debate sobre cómo se construye educación no sexista en Chile y la relación que existe entre el mercado y las diferentes expresiones de violencia y discriminación de género. En la misma línea, debatiremos sobre cómo hacernos cargo de cambiar la cultura política militante para construir una práctica efectivamente democrática, socialista y transformadora, y prevenir los problemas de acoso y violencia machista que han existido tanto dentro como fuera de nuestra organización.

En esta última dimensión, cabe recordar que como Izquierda Autónoma contamos con un Comité de Ética para resguardar los principios de la organización y ejecutar el protocolo de respuesta frente a casos de violencia y acoso que se susciten tanto al interior de Izquierda Autónoma como fuera de la organización con alguna o algún militante involucrado, pues las consideramos prácticas que no se condicen con la ética de nuestra organización. El reglamento se basa en la privacidad, la protección de la víctima, la responsabilidad de la organización y el debido proceso, y pese a que aborda sólo la dimensión sancionatoria del problema, es expresión de la genuina voluntad de construir una izquierda que no sólo hable de feminismo, sino que sea transformada por éste. Desde ya, el comité se encuentra a disposición de cualquier persona que requiera realizar una denuncia por conductas de alguno de nuestros militantes.

Sin duda los cambios individuales son fundamentales, pero insuficientes para acabar con la precarización de nuestras vidas. Mantenemos la convicción de que será la acción colectiva la que construya una nueva realidad y por ello nuestra re-educación irá de la mano de la honesta voluntad de aportar en propuestas, diagnósticos y difusión en la materia, desde los diferentes espacios donde nos desenvolvemos

Este mayo, que se perfila como un hito histórico para los empeños emancipadores gracias a las luchas democráticas de mujeres y disidentes sexuales, ha de ser una coyuntura que establezca como una verdad política fundamental que el avance del feminismo es el avance de la sociedad.

 

Mayo de 2018

Puedes descargar el documento acá.