Un documento común trabajaron el encargado del área de Salud de Izquierda Autónoma, Matías Goyenechea, y Sergio Sánchez, encargado de la Comisión de Salud del PS, en el que llaman a abrir un diálogo que permita avanzar hacia la creación de una seguridad social que contemple como pilar básico la solidaridad entre cotizantes y que a su vez fortalezca la provisión de salud pública.

Aquí reproducimos el texto:

 

Diálogo para la recuperación de una salud pública y solidaria.

 

Los recientes resultados de la elección presidencial y parlamentaria, en donde la distancia entre la Nueva Mayoría y el Frente Amplio es mínima, con un 2% de diferencia,  dan cuenta de la existencia de un malestar en la sociedad chilena ante una vida escasa en derechos sociales, que día a día avanzan al terreno del negocio sobre nuestra vejez, nuestra educación y nuestra salud. Así mismo, la expresión de este malestar individual, colectivo y político implica transformaciones contra el carácter subsidiario que ha mantenido las políticas públicas de nuestro país. Sin embargo, dicha tarea radica en un necesario esfuerzo de diálogo entre las fuerzas políticas y sociales que dicen identificarse con el malestar social y con sus luchas.

 

Un proceso de diálogo entre estas dos fuerzas debe en primera instancia abandonar sectarismos y hermetismos y buscar acuerdos concretos en torno a las transformaciones expresadas por las y los chilenos y puestas en común en los respectivos programas de gobierno. Así, siendo la salud uno de los derechos más relevantes de toda sociedad, es que se hace más imperante buscar aquellos acuerdos que permitan hacer crecer la salud pública tanto en su capacidad resolutiva como en su proyecto sanitario.

 

Para lograr esto, no podemos caer en la tentación de administrar acuerdos por cargos ni apoyos bajo puntos ambiguos. En específico, y resguardando las decisiones de cada conglomerado, hacemos un llamado tanto a Fuerza de la Mayoría como al Frente Amplio a posibilitar un diálogo que permita avanzar hacia la creación de una seguridad social que contemple como pilar básico la solidaridad entre cotizantes y que a su vez fortalezca la provisión de salud pública.

 

Para ello, consideramos necesario avanzar desde el fondo de 3% de salud hacia un Seguro Único que mediante cotizaciones e impuestos, financiar un plan de salud universal, solidario y administrado por una entidad pública sin fines de lucro. Para fortalecer la provisión, se hace necesario poner fin a la concesión de la construcción de hospitales y sus servicios para, en cambio, buscar reconstruir la capacidad estatal hospitalaria resguardando el buen uso de sus recursos. Es inviable pensar en el fortalecimiento a la salud pública sin buscar mejores condiciones para los trabajadores de la salud, a través de mejoras a los actuales programas de formación de médicos especialistas, el acceso a formación continua de los trabajadores de la salud y un plan para mejorar la carrera funcionaria apuntando a  reducir la precariedad laboral  de funcionarios en modalidad de contratos a  honorarios (o becarios) en el sistema de salud nacional.

 

Resulta fundamental considerar que los principios para una reforma estructural a la salud deben sostenerse en el principio fundante de la solidaridad y del reconocimiento de la salud como derecho fundamental, esta visión no la vemos reflejada en eventual gobierno de Piñera y de apostar a un acuerdo entre Frente Amplio y Fuerza de la Mayoría, debiese ser un pilar del programa de Alejandro Guillier.

 

Estos puntos no terminan por superar la profundización sostenida en las últimas décadas de la privatización de la salud pública, pero  sientan las bases para un diálogo entre fuerzas democráticas que buscan redirigir los esfuerzos hacia una seguridad social digna, solidaria y fuerte para cada uno de nosotros.