Somos un colectivo de estudiantes que entiende la acción colectiva como única forma de construir mejores y más justas condiciones de vida. Queremos reinventar la forma de hacer política. Tenemos de nuestro lado la fuerza de lo nuevo y de la juventud. No pedimos permiso a partido político alguno para plantear nuestras ideas ni descansamos bajo las banderas levantadas por otros en otros tiempos.

Creemos en las organizaciones sociales y su capacidad productiva autónoma, creemos en la capacidad de los estudiantes de auto-organizarse y comprometerse con el destino de esta Universidad y nuestro país.

Creemos en la democracia radical y de base. Creemos en la Autonomía. La toma de decisiones debe volver como un derecho intransable a las grandes mayorías, a los ciudadanos, a la gente, a los estudiantes. Nuestra política no es política para convencidos, ni bandera para elegidos. Queremos desbordar los márgenes tradicionales de la izquierda y de la derecha: ir más allá.

Creemos que la Universidad está llamada a ser el cerebro colectivo del país. Creemos que el conocimiento es la riqueza del Nuevo Siglo. Creemos que el conocimiento es infinitamente más productivo cuando condensa las ideas de todos y todos accedemos a él. Por eso también creemos en la libertad, la autonomía y la colaboración. Por eso no delegamos nuestra capacidad creadora y transformadora en iluminados de cualquier especie: hoy, somos todos necesarios.

Acá no hay grandes verdades que levantar como banderas indiscutibles. Son mas las dudas que las certezas, más lo que queda por recorrer que lo caminado, pero están las fuerzas para buscar a través de una practica las certezas necesarias, de construir entre todos los caminos aun no recorridos.

“Aquí nada termina Compañeros…

Aquí cada día es continuar…”