El proyecto de despenalización del aborto en tres causales está en su etapa final, luego de que este martes fuera revisado por la sala del Senado, luego de dos años y medio de tramitación. Sin embargo, y pese a que inicialmente la propuesta ya era débil, durante este tiempo los parlamentarios la han empeorado en cada instancia de discusión, como es el caso de las niñas menores de 14 años, quienes necesitarán la autorización de un tribunal para someterse a la interrupción.

Ante ese escenario legislativo, el Frente Feminista de Izquierda Autónoma criticó el proyecto y afirmó que no constituye un avance para las mujeres. Cari Álvarez, integrante del frente y precandidata a diputada por Los Ríos, afirmó que “el proyecto perpetúa la criminalización. El hecho de que los tribunales de familia autoricen el aborto en casos de niñas menores de 14 años, no bastando el equipo médico, y la obligatoriedad de hacer una denuncia en caso de violación, fuerza a las mujeres a someterse a contextos de revictimización y riesgo social y familiar, siendo que en su mayoría son mujeres que vienen de un contexto de extrema violencia”.

“En este proyecto, la posibilidad de que avancen los derechos de las mujeres se ve reducida a la medida de lo posible, priorizándose el viejo pacto de la política de los acuerdos entre la derecha y la Nueva Mayoría, que es igual a la Concertación”, agregó Álvarez.

Camila Rojas, precandidata a diputada por Valparaíso, añadió que “el debate legislativo se ha movido en dirección contraria a la voluntad ciudadana. Recordemos que la sociedad chilena ha ido avanzando en la politización del aborto, pasando del silencio sobre este y otros aspectos de los derechos sexuales y reproductivos, a un debate público que rompe el estigma sobre las mujeres y el ejercicio de su legítima decisión a interrumpir una gestación”.

La ex presidenta de la FECh explicó además que, según la encuesta Adimark, “más del 70% de la población está de acuerdo con la despenalización en las tres causales del proyecto de ley, y 52% de las mujeres en Chile considera que el aborto debiera ser un derecho. Lo que fue en sus inicios un proyecto acotado y poco ambicioso de despenalización del aborto, hoy es un proyecto de ley aún más cercenado y restrictivo”.

Y Macarena Castañeda concluyó que “en este contexto de cercenamiento que castiga a las mujeres y niñas, no podemos considerar a este proyecto como un avance. Lamentamos que la ley termine en estas condiciones, pero reafirmamos nuestro compromiso en continuar la lucha por una verdadera despenalización legal y social del aborto, que permita la conquista plena de los derechos sexuales y reproductivos, como expresión de nuestro derecho a decidir sobre nuestras vidas como mujeres”.