Comunicado Público:

Izquierda Autónoma sobre la Agenda Mujer

Mayo, 2018

 

Esta semana Sebastián Piñera anunció la llamada Agenda Mujer de su gobierno, al respecto como Izquierda Autónoma manifestamos:

1. Sin el movimiento estudiantil feminista, que ha alertado sobre las diferentes formas de discriminación que vivimos las mujeres, la premura de esta agenda no habría existido. Una vez más el movimiento social nos muestra que los límites de la política actual en Chile son estrechos y que la forma de lograr cambios es superándolos a través de la acción colectiva.

2. Los proyectos anunciados en la Agenda Mujer del gobierno en su mayoría son proyectos que la sociedad chilena ha discutido por largos años, los que han sido acelerados en vista de la coyuntura. Sin duda, una parte de ellos son cambios necesarios, puesto que en una vida donde la violencia hacia las mujeres está naturalizada, establecer condiciones mínimas de igualdad y sancionar las manifestaciones más extremas de la violencia es el paso mínimo que nos pone al día con demandas básicas largamente prometidas. Sin embargo, estamos convencidas que, a punta de castigos, el único derecho que se nos otorga es el de ejercer más violencia, cuestión que escapa de la posibilidad de librarnos de la discriminación social, sexual y económica que a la que el sistema nos somete.

3. Anuncios como que la igualdad de trato en los planes de salud de las Isapres se basará en el aumento de gasto de los hombres, dan cuenta que los intereses empresariales orientan la acción estatal e impiden discutir cuestiones estructurales como las utilidades de las Isapres y el lucro con los derechos sociales, cuestión que se profundiza en el gobierno actual. En definitiva, esta igualdad de trato entre hombres y mujeres implica “nivelar para abajo”.

4. Junto a lo anterior, la Agenda Mujer perpetúa la idea de que las mujeres tenemos un rol natural en la sociedad dedicado a los cuidados de otros, principalmente a la familia, reforzando el concepto de mujer-madre como forma de legitimarnos y encontrar un espacio en la sociedad. Estamos a favor de la maternidad como opción y no obligación, por lo que entendernos como mujeres libres y autónomas, antes que roles tradicionales es fundamental si queremos construir una sociedad libre e igualitaria.

5. Ni ser mujer-madre, ni sólo sancionar la violencia, ni precarizar más la vida de los hombres en vez de mejorar las condiciones de vida de las mujeres para “igualar la cancha”, serán medidas que construirán una sociedad garante de derechos para todos y todas. La “Ola Feminista” ha puesto sobre la mesa la necesidad de construir educación pública no sexista como primer paso para acabar con la discriminación hacia las mujeres y la injusta división sexual del trabajo sobre la que se sustenta. Una educación democrática y libre de violencia, para construir una nueva cancha, donde mujeres y hombres desarrollen sus potencialidades, con libertad de los mandatos patriarcales, en una cultura de respeto e igualdad.

6. Siendo la actoría social más dinámica del momento, en los anuncios de Sebastián Piñera, no hay mención alguna a las demandas del movimiento estudiantil feminista por fortalecer y transformar la educación pública para construir una educación no sexista. El silencio en esta materia de la Agenda Mujer evidencia que este gobierno y su ministro de educación no ha escuchado realmente a las mujeres movilizadas y dan cuenta de la estrecha alianza del gobierno con los poderes de la Iglesia y los mercaderes de la educación, defensores de un sistema educativo al servicio de reproducir el opresivo orden género que esta movilización busca cuestionar y superar. Por lo tanto, consideramos la Agenda de Género del gobierno insuficiente para la oportunidad que se abre en el momento actual.

7. Con lo anterior, frente a la omisión de la demanda de educación pública no sexista del movimiento estudiantil feminista y a los incontrolables dichos machistas del Ministro Varela, adherimos al llamado de diferentes actorías sociales que han solicitado la renuncia del Ministro de Educación y llamamos al gobierno a buscar a autoridades competentes que puedan escuchar, sensibilizarse y responder al momento histórico que vive Chile y el movimiento feminista.

8. Los cientos de años del movimiento feminista se han tomado el debate público, las movilizaciones y la agenda política. Nos muestra que la fuerza con potencial de transformación será posible si nos organizamos y nos rebelamos a los límites que el mercado y patriarcado nos han puesto. Por una nueva sociedad, por una vida que nos pertenezca, cada día es continuar.

 

Dirección Nacional

Izquierda Autónoma